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viernes, 21 de enero de 2011

HOMENAJE A LA EÑE

Bendita sea la eñe
eñe de España
bendita sea la eñe
de la Montaña

Quiero rendir homenaje
a mi más querida letra
de España y del español
la que más nos representa,
esa que en muchos teclados
la olvidan o la desprecian;
la eñe de España y ¡olé!.
Aunque cambiarla pretendan
por una ene y una ye,
que no es lo mismo, ¡puñetas!,
por cierto que hasta los jueces
se iban a quedar sin ellas.
Sin eñe niños y niñas
y sin fiestas navideñas;
los gallegos sin morriña,
sin morriña las gallegas,
en Cantabria sin Montaña
y yo sin mi montañesa.
Solamente una palabra
gana sin eñe. En las cenas
y en tantas celebraciones
sean o no navideñas
con cuñadas y cuñados
siempre hay alguien que se empeña
en buscar tres pies al gato
y estropearnos la fiesta.
Cuñado viene de cuña
y hay quien pretende meterla
tenga o no tenga ocasión
y si no la hay se la inventa.
Con lo hermoso que sería
cambiar en torno a la mesa
todas las cuñas por cunas
y por amor las reyertas.

Mas volvamos a la eñe
letra que algunos desdeñan
tal vez porque es española
y la ven poco hogareña.
Pero ella está en Cataluña
lo mismo que es madrileña;
noble y recia con los maños
dulce en la miel alcarreña
es riojana por Logroño
y por austera extremeña:
está en todas nuestra viñas
manchegas y ribereñas
en el pañal de los niños
también en las quinceañeras
y en el amor y cariño
de la carta a la cigüeña
y la eñe está en el sueño
que al niño la madre empeña
y luego está en la guadaña
que al fin non vence y domeña.
¿qué haría España sin su eñe
los soldados sin la enseña
los niños sin enseñanza
los clubs de futbol sin peñas
los montes sin alimañas
flamencos sin castañuelas
Galicia sin sus castaños
y Madrid sin castañeras?.
Siempre bendita la eñe
que en el norte es montañesa,
al este es balear e isleña
y en el sur es malagueña
y palmeña y tinerfeña
y en el oeste… caribeña.

Bendita sea la eñe
de mi Montaña
bendita sea la eñe
eñe de España.

Madrigal