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domingo, 16 de enero de 2011

Sencillamente gracias (Soneto)



Tu herido corazón he de sanarte.
La curación está en la cercanía;
cambiaré tu dolor por alegría,
cuando tenga la dicha de abrazarte.

Me quedaré en tus labios al besarte
porque tu, serás yo, al hacerte mía
y brillará la noche como el día,
dia de amor y noche para amarte.

La firmeza y lealtad con que te quiero
no ha de quebrarla el hado despechado
que no podrá cortar nuestro sendero.

Me siento por tu amor afortunado
y más que vagabundo soy viajero
peregrino hasta ser por ti abrazado.


Madrigal